Así se siente hablar con la inteligencia artificial
Conversacional
Una conversación con un asistente no es lo mismo que llenar un formulario: la persona escribe con sus propias palabras, a veces con prisa o con dudas, y espera que del otro lado la entiendan.
Detrás de cada respuesta
Las mejores conversaciones no solo responden: orientan, acompañan y facilitan el siguiente paso.
Mensajes cortos
Que se sepa quién habla
Lenguaje sencillo
Toda conversación necesita un punto de partida
Todo comienza con un prompt: la pregunta, mensaje o solicitud que inicia la conversación con la IA. Pero empezar no siempre es fácil, por eso acompañamos el inicio de la interacción con orientación, contexto y sugerencias.
Orientamos desde el inicio
La conversación inicia con un saludo que explica qué puede hacer el asistente y cómo puede ayudar a la persona.
Mantenemos un punto de referencia
La caja de escritura permanece siempre visible y en el mismo lugar para que la interacción se sienta natural y continua.
Facilitamos el siguiente paso
Ofrecemos sugerencias y accesos rápidos para que avanzar sea tan simple como elegir una opción y continuar.
Stream: respuestas en tiempo real
Las respuestas se construyen a medida que la conversación avanza. Este comportamiento aporta
cercanía y fluidez, siempre que la experiencia se mantenga clara y estable para las personas.
La información aparece por bloques, no carácter a carácter:
Construimos respuestas en fragmentos con sentido para facilitar la lectura y ofrecer una mejor experiencia a quienes utilizan tecnologías de asistencia.
La interfaz evita movimientos innecesarios:
Mientras el asistente responde, los botones y acciones permanecen estables para evitar errores o envíos duplicados.
Cada canal tiene su propio lenguaje:
La conversación es la misma, pero la forma de presentarla cambia según el contexto: web, aplicación o mensajería.

