Guía editorial

Una buena comunicación no depende únicamente de las ideas, sino también de cómo las presentamos.
Esta guía reúne los criterios editoriales que nos ayudan a escribir de forma ordenada, consistente y fácil de entender.

Gramática y estilo

Escribir bien va más allá de la ortografía. También implica tomar decisiones que faciliten la lectura, mejoren la comprensión y mantengan una experiencia unificada en todos los canales.

Mayúsculas
Las utilizamos cuando son necesarias por norma gramatical o para nombres propios.

Ejemplo:
Secretaría de Movilidad de Medellín
Fechas y horas
Priorizamos formatos claros y fáciles de leer.

Ejemplo:
15 de agosto de 2026
Énfasis
Utilizamos negrilla para destacar información relevante y facilitar la lectura. Evitamos abusar de las mayúsculas o los signos de exclamación.

Ejemplo:
El evento será el 15 de agosto.
Siglas y acrónimos
La primera vez que se menciona un término, se recomienda escribirlo completo antes de usar su sigla.

Ejemplo:
Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST)

Patrones de escritura

Invitaciones

Comenzamos generando interés, explicamos el propósito e invitamos a participar de manera cercana.

Comunicados

Partimos del contexto, explicamos la información principal y cerramos reforzando el mensaje clave.

Lanzamientos y novedades

Mostramos qué cambia, por qué es relevante y cómo impacta a las personas.

Llamados a la acción

Invitamos a actuar de forma directa y natural, evitando expresiones impersonales.

Fechas especiales

Aprovechamos estos momentos para reconocer a las personas con mensajes cercanos y auténticos.

Convocatorias

Presentamos la oportunidad, explicamos por qué es relevante e invitamos a participar.

Legibilidad y escaneabilidad

Hacer simple una experiencia también implica hacer simple la lectura. Organizar bien la información permite que las personas entiendan los mensajes más rápido y encuentren fácilmente lo que necesitan.

Priorizamos lo importante

Las personas no siempre leen de principio a fin. Por eso, priorizamos los mensajes clave y organizamos el contenido para facilitar su identificación.

Párrafos fáciles de recorrer

Los bloques extensos de texto dificultan la lectura. Priorizamos párrafos breves que permitan comprender las ideas de forma rápida y natural.

Destacamos con intención

Las negrillas ayudan a dirigir la atención hacia la información más relevante. Sin embargo, su efectividad disminuye cuando se utilizan en exceso.

Mantenemos jerarquía visual

Los niveles de información deben ser fáciles de reconocer. Títulos, subtítulos, destacados y texto deben trabajar juntos para guiar la lectura. Esto permite que los contenidos sean más fáciles de entender
y navegar.