Voz IA
La voz hace que la interacción sea más natural y cercana. Por eso es fundamental equilibrar una identidad consistente con un principio de transparencia: que siempre sea evidente que la conversación ocurre con un asistente virtual.

Identidad

Una voz puede transmitir cercanía, amabilidad y confianza. Esa identidad hace que la experiencia sea coherente entre canales y facilita el reconocimiento del asistente.

 

Tener una voz propia no significa imitar a una persona. La IA debe construir una identidad, no hacerse pasar por alguien.

Honestidad

La interacción por voz debe dejar claro que la persona está hablando con un asistente virtual. La confianza no se construye ocultando esa realidad, sino comunicándola con transparencia.

Voz del asistente
La voz predeterminada siempre es la voz de marca del asistente.

Es posible utilizar la voz de una persona, pero únicamente cuando exista un consentimiento explícito y verificable, con un uso limitado a lo autorizado y revocable en cualquier momento.

Nunca se debe clonar una voz sin autorización, especialmente si pertenece a menores de edad o figuras públicas.
Transparencia según el contexto
La forma de informar que se trata de una IA puede variar según la situación:

- En trámites o consultas sensibles, esta información debe comunicarse de forma explícita desde el inicio.
- En consultas rápidas o de bajo riesgo, basta con mantener señales claras, como el tono o la forma de responder, que permitan identificar que la interacción es con un asistente virtual.
La honestidad siempre se mantiene
La transparencia no termina con el saludo inicial. Si la IA escucha y responde por voz, ese principio debe mantenerse durante toda la interacción, no solo en el primer mensaje.